

La joven canadiense de 21 años, polifacética por excelencia, apenas ha parado desde su infancia. Comenzó su formación intensiva en danza a los seis años, firmó un contrato discográfico a los 16 y fue una de las artistas más nominadas en los premios JUNO 2025. Su tercer álbum de estudio llega pocos meses después de concluir su gira mundial de 2024, en apoyo de su segundo álbum THINK LATER (2023). “Estar de gira durante un año se siente como un millón de años, es como haber estado toda una vida lejos de casa”, comenta McRae a Apple Music. Aunque, por supuesto, aprovechó la experiencia como una oportunidad de aprendizaje. “Estar en el escenario todas las noches y analizarte tanto hace que te vuelvas superconsciente de ti misma y de lo que ocurre a tu alrededor”. Empezó a prestar más atención a qué tipo de canciones la impulsaban a moverse y qué ritmos hacían que su equipo de baile llegara a otro nivel. So Close To What no es exactamente un álbum de música de antro, sino más bien un disco pop que se siente de forma visceral, pensado para coreografías que hacen que un espectáculo en vivo sea todo un éxito. En su tablero de inspiración destacaban Timbaland y The Neptunes, cuyas innovadoras producciones hicieron que los 2000 sonaran como el futuro. El álbum está impregnado de influencias del R&B vibrante y bailable de esa época. “bloodonmyhands” cuenta con la colaboración de Flo Milli en un homenaje al Miami bass, mientras que “Purple lace bra” combina elementos de Love vs. Money de The-Dream y Born to Die de Lana Del Rey (lo cual tiene sentido, dado que el productor de este último álbum, Emile Haynie, figura entre los créditos). En “Sports car”, McRae y su coautora Julia Michaels encontraron una inspiración única en un clásico del crunk de 2005. “Michaels estaba decidida a hacer referencia a ‘Wait (The Whisper Song)’ de los Ying Yang Twins y a mí me pareció una locura’”, señala McRae. Y, efectivamente, la idea funcionó. El secreto para escribir su álbum más maduro hasta la fecha, según explica McRae, fue contar con un equipo de composición conformado en su mayoría por mujeres (incluyendo a Michaels y a la compositora Amy Allen). “Se necesita a otra mujer que realmente comprenda lo que hemos vivido y cómo se siente para poder escribir una canción”, afirma McRae. “En una sesión de composición, debes funcionar como un solo cerebro y, si no es así, es cuando surge el caos”, continúa. “Es tan liberador poder estar con otras mujeres, hablar sobre cosas que nos frustran y después sentirnos tan satisfechas y realizadas”.