

“Anhelaba hacer canciones que me gustara mucho cantar, que me hicieran sentir bien y por lo tanto pudieran hacer sentir bien a quien las escuche”, comenta Caloncho de Buen Pez. Su nuevo álbum suena como el lado luminoso de la introspección pandémica que significó Malvadisco. “En contraste con el aislamiento que vivimos, es un disco de colaboraciones, de colectividad, de compartir con amistades y colegas la libertad creativa que nos permitimos”.
Las canciones de este cuarto disco de Caloncho se grabaron entre la playa de San Pancho, Nayarit, con Juan Pablo Vega como productor y en la Ciudad de México junto a Los 3 Kamikazes. Todas tienen los viajes y la añoranza del hogar como hilo conductor, casi siempre guiadas por un espíritu de “hedonismo sostenible” en el que Caloncho encuentra momentos de placer fugaz pero trascendente. “Me gusta salir de las construcciones del amor romántico que perjudica a quien lo experimenta”, explica sobre la inspiración lírica.
En lo musical, el artista experimenta con más diversidad que nunca. Suena cómodo tanto en la cumbia que canta con Bobby Pulido como en el rocksteady de “Turistas”, y en el folk tropical de “Dulce Cotidiano” tanto como en el disco de “Naranjita sí carnal”. Y todo aparece cubierto por delicadas atmósferas psicodélicas que conectan las emociones íntimas con el mundo natural. Aquí, Caloncho nos cuenta las historias de nueve canciones hechas para ser compartidas.
Naranjita sí carnal
“Es como un diálogo musical. El origen es el italodisco, pero terminó con una producción más orientada a The Strokes. Me gusta mucho porque es una canción de cortejo, un tema de noche. Y hay mucha psicodelia inspirada en hechos reales de mezcal en San Pancho. Tiene frasecitas que son como destellos, que podrían servir como tuits o para poner en camisetas. Son muy breves, pero están sintetizadas para que transmitan un mensaje bueno. ‘Lo de hoy es mágico’, por ejemplo, o ‘El presente báilalo’. De repente, puede parecer superfluo, pero tiene un mensaje detrás, que es aprovechar el presente y disfrutar la vida”.
Somos Instantes
“Es una canción de una sola lectura, muy literal y minimalista. A veces llegar a este tipo de letra tan sintetizada es más difícil que meter un ensayo entero. Insiste en el tema de aprovechar el tiempo. Tiene un swing que se percibe orientado al reggae, con una instrumentación que me encanta. Es una de las más profundas de Buen Pez, quizás la más introspectiva. Tiene que ver con lo que llamo ‘hedonismo sostenible’, que es encontrar placer en lo sencillo. A diferencia del hedonismo, que encuentra placer en cosas que pueden ser simples, pero también pueden llegar a ser destructivas. Si nos damos cuenta de lo que tenemos, dónde concentramos la atención hace que cambie la perspectiva y que podamos agradecer cosas tan sencillas como estar acá, amanecer y seguir respirando. Y eso nos lleva a una sensación de plenitud. El caminito es reconocer, agradecer y encontrar placer”.
Separarnos (feat. Bobby Pulido)
“Creo que terminó muy bien balanceada desde el tracking con la batería y el bajo. El acordeón lo grabaron en un estudio con Bobby en Texas y el resto acá en Culiacán. Me encanta el resultado. Soy muy fan del señor Bobby Pulido, una leyenda de la cumbia y el norteño. Lo buscamos por tirar ideas extraordinarias y resultó que funcionó. Hicimos la canción precisamente para lograr esta colaboración. Creo que le va a gustar mucho a la gente que gusta de Bobby y a quienes siguen mi proyecto”.
Turistas
“Tiene un par de lecturas, de momentos en los que me refiero a diversas situaciones. Me encanta viajar y lo hago mucho porque así es la realidad de la música y las giras. Me enamoro de los lugares y muchas veces me quiero quedar a vivir ahí. He tenido el privilegio de visitar muchas partes del mundo y estoy enamorado de las penínsulas de México. A veces pienso qué pasaría si me quedase, cuánto cuestan las rentas, de qué puedo vivir… Me imagino cosas bellas. La otra lectura es un poco más metafórica, algo que me pasó con mi pareja. Una situación en la que de repente estás saliendo con personas y hay una con la que estableces más vínculos y echas raíz. Te vuelves sedentario y te quieres quedar ahí, con esa sensación y esa persona. Es la canción que más suena a playa. La hice en San Pancho también. Un día sí voy a vivir ahí”.
Viaje Redondo (feat. Little Jesus)
“Sigue el tema de la vida de viaje y la psicodelia, que son los dos hilos conductores de este álbum. La hicimos entre Santiago (Casillas, cantante y guitarrista de Little Jesus) y yo. Él también vive en esta realidad de los viajes y por tanto anhela regresar a casa, estar en sus hábitos, con su perro o su morra. En mi caso es igual, quiero volver a mi familia, mi cama y mi rutina. Es distinto de otras épocas de mi proyecto, como en ‘Palmar’, cuando cantaba que no quería regresar a la ciudad. Ahora ya me quiero regresar tras una década de estar de viaje. Por eso es un viaje redondo”.
Dulce Cotidiano
“Salió sumamente fácil y eso para mí es algo muy gratificante, porque significa que así tenía que ser, que así venía el mensaje que teníamos que decodificar. No es fácil que pase, pero de repente hay canciones que se desenvuelven solas cuando tienen que hacerlo. La compuse con David Aguilar, con quien comparto un proyecto muy folk que se llama Vacación. Cuando componemos juntos, estamos en esa vibración de hacer cosas sencillas y tiradas a lo orgánico. Este es un calipso muy simple, con tres acordes solos, que insiste otra vez en los viajes. Cuando se la puse a mi hija pequeña, me preguntó si se la había escrito a ella porque dice ‘Niña linda/Ya ni me entiendo yo/Quiero estar cerca tuyo/Y sin embargo me voy’. Es parte de mi realidad. Me encantaría quedarme en casa, aunque disfruto mucho de salir a cantar y hacer música”.
Como éramos antes (feat. Melissa Robles)
“La compuse junto a Pepe Portilla (parte de Los 3 Kamikazes), que es productor y pieza fundamental de este disco. Desde que la estábamos haciendo nos imaginábamos la voz de Melissa. Queríamos un ciclo de cuatro acordes que se pudiera tocar muy fácilmente con guitarra o ukelele. Y la melodía nos llevó a ella. Plantear la idea y poder cumplirla ha sido una satisfacción enorme. No pensábamos que fuera a ser tan triste, pero, una vez más, así se desenvolvió la canción. No se percibe tanto porque suena alegre y tiene un ritmo upbeat. Sirve para bailar y llorar simultáneamente”.
Naranja a Morado (feat. Carlos Colosio, Charles Ans)
“Me encanta. Es una idea muy, muy vieja, posiblemente de mis primeras ideas. El primer verso y el coro tienen unos diez años. Cuando invité a Carlos Colosio a San Pancho aún no lo conocía y esta canción fue una forma de romper el hielo, de decir ‘¿Qué onda, carnal? Mucho gusto, pongámonos a hacer canciones. ¿Qué opinas de que empecemos con esta nota de voz?’. Fue la manera de establecer un vínculo de confianza y sentirnos cómodos para crear. También la puse sobre la mesa porque hablaba de Sonora y sabía que él también es sonorense. Hicimos otro verso, le pusimos otro coro y de repente pensamos en invitar a alguien más de Sonora y a Carlos se le ocurrió Charles. Resultó que le gustó mucho, hizo su parte y me encantó. Es una postal del atardecer sonorense, que es extraordinario, hermoso, y aunque estés en absoluta soledad, puedes percibir lo fascinante que es. Tiene algo de psicodelia una vez más, sobre todo en el video”.
Luciérnagas
“Siento que es una canción atemporal. El proceso es el más particular que he vivido. Estaba con Elesdex, un amigo que toca el bajo conmigo, y Pepe Portilla, y subimos a una alberca que estaba rodeada de selva para intentar hacer una rola con la guitarra. De repente, nos hartamos, sentimos que no estaba fluyendo y nos pusimos a mirar el cielo. Nos metimos en la alberca y empezamos a tripear con el cielo. De pronto, empezamos a ver el baile de cortejo luminoso de las luciérnagas. Era como una sola dimensión de oscuridad con los destellos de las luces. Y no se distinguían bien las luciérnagas de las estrellas. Empezamos a grabar en nota de voz, sin guitarra, puras frases que nos estuvieran llegando a la mente en alusión a lo que estábamos viendo. Cuando lo escuché al día siguiente me pareció increíble y apunté todas las frases. Había tantas que fue muy fácil rimarlas. Las montamos en el ciclo de acordes que teníamos y salió ‘Luciérnagas’. Tiene mucho de psicodelia, algo de folk mexicano y una metáfora relacionada con lo que una vez me contó un amigo: las luciérnagas son almas cercanas que te vienen a saludar”.