

“Atentamente, aquí estoy yo / El bandido que alguna vez se enamoró”, canta Jere Klein al inicio del reggaetón clásico “GATA SENSUAL”. Así se presenta, junto con las dos dimensiones que desarrolla en JEREMIAS, su tercer álbum: su lado más gangsta y los sentimientos que florecen en su interior y que, en ocasiones como esta, deja salir. Estas dimensiones se entremezclan a lo largo del material. “Yo sé que tú eres una loca, yo soy un loco igual / Ya sé que te gusta mi estilo que ande en el mundo delictual”, canta Jere en el reggaetón “DELICTUAL”: sus andanzas callejeras son también herramientas de conquista. “A esa flaca le gusta el que atraca / Y los del narco, es antipoliciaca”, insiste en “DEMONIAKA”, que pone en el mismo plano contar billetes de 100 y disfrutar de la lujuria desenfrenada. Incluso en la última canción del álbum, “TODO KE VER”, Jere asegura que su nombre tiene peso en la calle, y presume de lo que porta y el respeto que infunde en su barrio. Violencia y amor forman parte del mismo plano aquí. En “I LOVE YOU FOR LIFE” se imagina en un yate jurándole amor eterno a la mujer de su vida, quizás la postal más tierna del disco. Luego de ÉNFASIS (2023) y PROYECTO A-KLEIN (2024), las 22canciones de JEREMIAS fusionan reggaetón, salsa y trap bajo la producción de Mateo on the Beatz, Fran C y Adan La Amenaza. Las colaboraciones con Bayriton, Jairo Vera, Tobal Mj, Nickoog Clk y Katteyes hacen de Jere Klein una radiografía del panorama urbano chileno, del que Jere es un ícono innegable. Y más allá de las fronteras nacionales, las colaboraciones de Baby Rasta y Gringo, Brytiago y Miky Woodz apuntalan la expansión internacional de su voz. Este es un grito de juventud entonado sin pensar en las notas musicales correctas ni la belleza de las armonías: lo que importa es el sentimiento que late en cada verso, un estilo intuitivo que se resiste a pulirse para cuidar así su autenticidad.Hacia la mitad de las 22canciones, hay una tríada que, junto con la fiesta, el sexo y las calles, define el espíritu ambicioso del álbum. “LAMINE YAMAL” equipara a Jere Klein con otra joven estrella que está conquistando el mundo con un juego descarado, mientras los diamantes no paran de bailar. Esta voracidad se plasma también en el trap “50 LUKAS”: “Me siento como Jordan pa’l 97”, rapea Jere; la música y el deporte se parecen cuando hablamos de cómo se desarrollan y se presumen las habilidades para derrotar a la competencia. “KE PUÑETA”, finalmente, muestra que esa ambición puede llevarlo a disfrutar de cualquier playa, o hasta a Arabia Saudita: no hay límites para la proyección de Jere Klein.