Idols

Idols

“¿Es este el álbum que imaginabas que iba a grabar a continuación?”, se pregunta en voz alta Dominic Harrison, más conocido como YUNGBLUD, durante su entrevista con Apple Music. “Ni de coña”, responde enseguida. Idols revela su ímpetu y ambición desde los nueve minutos de la inicial “Hello Heaven, Hello” hasta la confesión con el corazón en la mano de “Supermoon”. En realidad, YUNGBLUD comenzó a trabajar en su cuarto álbum de estudio al poco de estrenar weird!, el segundo, en 2020, pero no parecía el momento apropiado y, en su lugar, decidió grabar el proyecto homónimo que vería la luz en 2022. Tres años después, por fin ha llegado su momento. “No es un álbum para la cabeza, sino para el pecho”, explica. “Es en cinco dimensiones, no tiene límites. Todo el mundo tiene una opinión sobre YUNGBLUD, buena o mala, y eso es algo que me encanta porque significa que mi arte afecta a la gente de alguna manera. Quería demostrar que tengo la imaginación para orquestar mi música con metales, cuerdas y elementos clásicos”. Idols se mueve entre el rock de estadio maximalista, el britpop y una melancolía puntuada por solos de guitarra. El objetivo, claro, no es la gratificación instantánea de sus fans. “Quiero que esta sea el tipo de álbum que escuchas todas las semanas durante el resto de tu vida, que es lo que yo hago con Rumours de Fleetwood Mac o The Dark Side of the Moon de Pink Floyd. No me tiro un mes escuchando algo que lo haya petado en TikTok y que después termine aburriéndome”. Aquí, YUNGBLUD nos lleva por sus nuevas canciones una a una. Hello Heaven, Hello “Es la obertura de Idols, pero fue la última en salir. Al principio, el álbum empezaba con ‘Idols Pt. 1’ y no terminaba de cuadrarme. Era un nueve sobre 10 y me parecía que necesitábamos un espectáculo en forma de preludio. Es un puente entre el pasado y el presente, una manera de que la gente entienda por qué he grabado este disco. Empiezo frágil y asustado, como preguntando si hay alguien escuchando, si me conocen, si me quieren o me odian. Cada vez que subo al escenario, me encuentro de frente con la negatividad de la gente a la que no le gusto”. Idols Pt. 1 “Habla de los sueños y ambiciones que tenía cuando era un chaval. De pequeños, jugamos a ser reyes, reinas, estrellas del rock y enfermeras, pero después lo racionalizamos todo y dejamos que se extinga esa luz. El concepto del álbum no es un homenaje a mis ídolos, sino un alejamiento de ellos. Lo grabamos en la antigua fábrica de cerveza Tetley en Leeds (a unos 55 kilómetros de Doncaster, su ciudad natal), que está embrujada. No tuve ningún problema con los fantasmas, nos hicimos amigos. Hay una parte de la canción en la que se escuchan unos sonidos espectrales que no tienen explicación”. Lovesick Lullaby “Siempre quise hacer britpop con rímel. Estaba obsesionado con Trent Reznor (Nine Inch Nails) y Brian Molko (Placebo), y después con The Stone Roses y Oasis. Aquí quiero dar la sensación de que la canción va a ser una fiesta. Antes de que te des cuenta, la cerveza que tenías en la mano mientras bailoteabas ha saltado por los aires y estás dando saltos por todas partes. Lo más importante que he aprendido escribiendo mis canciones es dejar claro de qué tratan, pero quería que esta fuese más ambigua y expresara la idea de que el álbum va a dar curvas y adentrarse en varios géneros. Ese soy yo”. Zombie “Tengo esta canción desde hace cinco años. Este era el álbum que quería hacer entonces, pero creo que no estaba preparado. ‘Zombie’ habla del miedo a pedir ayuda a los demás, a convertirte en una carga, a parecer débil. Quería que el vídeo fuera un reflejo directo del día a día de una enfermera, porque muchas veces no nos paramos a pensarlo. El NHS (Servicio Nacional de Salud) es la piedra angular de nuestro país, pero falta personal sanitario y falta presupuesto. Necesitaba una actriz británica que pudiera expresar la historia con autenticidad. Y encontré a Florence Pugh, que me parece nuestra mejor embajadora ahora mismo”. The Greatest Parade “Esta y ‘Change’ fueron las dos canciones más difíciles de escribir desde el punto de vista emocional, por eso están en la mitad del álbum. Veía a gente que dejaba a YUNGBLUD atrás o decían cosas malintencionadas en internet, pero me sentía estancado porque nunca había tenido tiempo para hacer un álbum como este, nunca tenía un momento de respiro. Lo que pasa cuando escribes con otros compositores es que cada semana tienes a siete personas diferentes dándote su opinión sobre lo que deberías hacer a continuación. Todo es estupendo porque quieren llevarse su parte. Cosas mediocres pueden funcionar porque llevan tu nombre. A la mierda todo eso”. Change “La puse en la mitad porque si no hubiese titulado el álbum Idols, se habría llamado Change. Esta ha sido la mayor transición de mi vida y ‘Change’ fue el momento decisivo en el que me miré al espejo y me di cuenta de que no estaba bien. Cuando eres una estrella de rock ‘famosa’ y vas a una sesión de grabación, todo el mundo te da siempre la razón. Sin embargo, Mati (Schwartz, su colaborador desde los primeros tiempos) no se corta en decirme que puedo hacerlo mejor cuando componemos juntos. Esta la escribimos antes de ‘Hello Heaven, Hello’. Era medianoche y me dijo que todavía no le había dejado verme. Habla de las palabras que dejo que me afecten”. Monday Murder “Habla de la apatía, de todo lo que pasa en el mundo y de la falta de unidad y coexistencia. Preferimos juzgar a aceptar, y luchar a vivir en paz. La letra trata de cómo vemos pasar la vida por delante en lugar de mirarnos los unos a los otros y celebrar nuestras diferencias. Nos levantamos y ya nos hemos comparado a 15 personas distintas antes de desayunar. Me encantan los debates cuando ceno con amigos. No te voy a querer menos como persona si tu ideología o tus opiniones no se corresponden con las mías. Seguro que me enseñas algo y yo también te enseño algo a ti”. Ghosts “Seguramente sea la canción que más me gusta cantar de todo el álbum, y es porque me cuesta creer que sea mía. Es la línea vocal más difícil del mundo, pero este es un disco en el que quería poner mi voz en primer plano. Lewis Capaldi me dijo ‘Deja de rapear de una puta vez, en este álbum tienes que cantar’. Este es otro tema que me salió de dentro. Estoy en lo alto de mi montaña con los tambores de guerra listos. Habla de asumir tu mortalidad en la orilla del Támesis a las seis de la mañana después de una noche de fiesta. Sonaba a rock de estadio, pero yo quería algo más imaginativo. Me acordé de El rey y yo y añadí los tres minutos del final”. Fire “Es una canción sobre el sexo y la agresividad, sobre esa sensación que tienes cuando te van a dar un puñetazo en toda la cara o te van a llevar a la cama. Quería explorar a fondo mi lado sexual. Creo que por eso hice toda la campaña del álbum sin camisa. A los 27 años, me siento cómodo en mi masculinidad y quería sentir esa adrenalina en el disco. Habla de sexo, peleas y una humanidad animal, que son la base de todo lo que sentimos. ¿Por qué amamos? ¿Por qué odiamos? ¿Por qué peleamos? ¿Por qué follamos?”. War “Habla de la gente que trata de hacerme de menos. Siempre he sido demasiado así o demasiado asá, o la gente hubiera preferido que me quedara siempre en el mismo sitio. Soy muy sensible, muy directo y muy efusivo. Preferiría ser de otra manera, pero no puedo. Hay una dicotomía entre lo que soy y lo que el mundo quiere que sea. La canción también se refiere a la sensación de ser olvidado por alguien. Es duro aceptar que una persona que significaba mucho para ti te olvide enseguida”. Idols Pt. II “Es un pequeño recordatorio de lo que expresa el álbum, el momento en el que los protagonistas, o sea tú y yo, empezamos a ganar. Después de todo, de la guerra, la lucha interior, los cambios, el rechazo y el dolor, nos damos cuenta de que solo uno mismo sabe lo que es estar solo en su propia vida. Solidifica el mensaje de que tienes que ser el ídolo de tu vida y dejar de darle ese honor a otra gente. Y eso nos lleva a ‘Supermoon’”. Supermoon “Es la primera canción que saco que no es mía. Mati me la escribió y la mantuvo en secreto durante cinco años. Lleva conmigo desde el principio. Un día se encontró con un chaval de 15 años que había entrado en su estudio y lo echó porque no tenía nada que decir. Un año después, volví como YUNGBLUD, que nunca fue un puto personaje. Era un tío de 19 años del norte de Inglaterra, con calcetines rosas y cabreadísimo con el Brexit. Así nació ese monstruo. Mati vio como el mundo me adoraba para después despedazarme. Cuando me puso la canción, pensé que ningún ser humano en este planeta me había entendido mejor que él”.

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