

“Somos el tipo de personas que escuchan las mismas canciones en su playlist todo el tiempo”, le dice Román Torres, quien junto a Melissa Robles y Pablo Preciado forma Matisse, a Apple Music. “Obviamente escuchamos música nueva, pero siempre recurrimos a la misma música para cocinar, o para la carretera, hasta para limpiar. Esa nostalgia se vuelve un lugar seguro”. La agrupación cachanilla nunca ha ocultado sus orígenes; por el contrario, ha reivindicado de forma absoluta la tradición de la balada latinoamericana de antaño. Una tarea que, por más simple que parezca, es cada vez más inusual y difícil de adaptar desde la óptica del pop contemporáneo, que se ha entregado de lleno a la idea de la falsa innovación y el refinamiento estético. “A veces es necesario rescatar esa premisa de que quizás las mejores canciones ya se hicieron hace mucho tiempo, y es necesario revisitarlas para obtener inspiración”, declara Melissa.
Continuando la estela de su álbum anterior, Bella Nostalgia (2024), la tercia entrega El Ayer, su séptimo largometraje de estudio, en un álbum que encuentra su norte en la melancolía y en las emociones del pasado. 11 tracks, en colaboración o en solitario, inéditos o covers, que alcanzan su máxima dimensión sensorial en el poder de la intimidad. “Música para cantar”, como ellos mismos definen el propósito de esta era artística, desde donde tienden puentes también hacia la bachata o hacia el pop rock. “Es una mirada total hacia atrás en cuanto a lo que escuchábamos, nuestras influencias, las letras con las que crecimos. Tenía mucho sentido que usáramos estos sonidos en el disco. También la manera en que los hicimos, la manera en que grabamos y cantamos las baladas, con los arreglos vocales, esas cosas que existían en el ayer”, establece Román. Así, llegan a un espacio de confort personal que se vuelve también invitacional, en donde cabe todo el mundo cantando al unísono. A continuación, platicamos con Matisse de algunos tracks destacados en este proyecto.
No
Pablo: “Es un cover de la canción de Shakira. Es un poco el mismo concepto del disco, que viene de la nostalgia. Lo que me gusta de esa rola tan grande, tan tremenda, es la letra. Obviamente también tiene una gran melodía, pero es de esas letras profundamente dolorosas en donde el narrador está diciendo ‘ya no vuelvas, me estás lastimando’. Creo que eso es lo que quizás hoy nos está faltando: dedicarle un tiempo a pararnos. Parece que no hay espacio para eso, pero también es necesario detenerse por un momento a escuchar la letra de una canción, porque al final es lo único que nos va a ayudar a sanar si estamos pasando por algo similar. Eso es ‘No’”.
Conmigo Sin Ti
Melissa: “‘Conmigo Sin Ti’ es una power ballad genial. Creemos que es una balada muy clásica, inspirada obviamente en grandes voces como Cristian Castro, con quien tuvimos el honor de compartir, y pues obviamente en Luis Miguel. Es una canción que se canta, y llega en un momento de la historia en el que no hay tanta música para cantar. Creemos que tiene una letra muy potente, hablando de una despedida inevitable en la que de alguna manera quieres alargar las horas que te quedan con esa persona. Quieres que el tiempo se haga de arena para que pase muy lento, porque sabes que ya es inevitable y va a suceder. Tiene una de mis letras favoritas en el disco, sin duda. Me parece que es congruente de principio a fin y es una rola que acompaña un sentimiento muy común al separarte de alguien y no saber qué va a pasar contigo sin esa persona”.
Cómo Duele
Román: “Creo que es muy simple. Es muy sencilla, pero tiene algunas partes en la letra que te proponen una situación que es intensa. La emoción de pensar que has querido a alguien, que la sigues queriendo y la vas a querer para siempre, aunque no esté contigo, es algo muy fuerte. Pienso que es la misma emoción la que se convierte en la fuerza de la canción. No las analogías o las imágenes que podamos poner en la letra, sino esto que te conecte con ese rollo de sentir un twist de repente y que, aunque esa persona esté con alguien más, también está aquí. Es como aceptar que sigo amando a quien ya ama a alguien más. Esa complejidad detrás del sentimiento ya lo trae la misma letra, que se apoya con la melodía. Es una situación simple, pero muy muy poderosa”.
Hipotéticamente
Pablo: “Aquí tenemos el honor de contar con Leonel García, que es el papá de los pollitos hablando de la nueva generación del pop. Y nos sentimos muy honrados, es una colaboración soñada para nosotros. Prácticamente es una producción que quisimos hacer simple, empezando por las guitarras. Hace mucho que no escuchábamos una canción solamente de guitarras, donde no haya otros instrumentos. Grabamos seis o siete guitarras para que se sintiera como esas baladas donde estás cantándole a la persona que tienes al lado, como una canción de fogata. Habla de esas situaciones hipotéticas en las que pensamos ¿qué hubiera pasado?, ¿qué sería si todavía estuvieras aquí? Es a través de la simpleza que logramos este objetivo que teníamos con El Ayer de volver a lo orgánico, que se sienta que estamos tocando instrumentos”.
¿Qué Esperabas?
Melissa: “Le dio apertura a todo este disco, a esta era. Cuando escribimos esta canción no sabíamos que el álbum se iba a llamar El Ayer, pero ya teníamos muy clara la idea. Fue ese primer escalón que hicimos para construir toda esta escalera. Y la verdad es que siempre se sintió muy de carretera, muy disfrutable. En cuanto a los sonidos, en este material particularmente quisimos hacer muchos coros, muchas voces, tener muchas más camas vocales y creo que este track tiene esa esencia y esa particularidad. Lo escuchas y te cuesta trabajo distinguir cuál voz es la principal, porque hay muchas cosas sucediendo. Nos encanta esta rola, es definitivamente un viaje por una melancolía”.