

El saxofonista de Baltimore es una de las más reputadas figuras del jazz en activo. Su prolífica carrera reúne más de 200 colaboraciones y cerca de medio centenar de álbumes en solitario. Además del saxo, Bartz es un virtuoso del clarinete y el continuador de una tradición familiar en el mundo del jazz. Su estilo reúne lo mejor de sus maestros de juventud a través de los cuales desarrolló un gusto particular por integrar sonidos africanos en sus composiciones, en las que también hay pinceladas de funk, soul, hard bop y trazos con pulso firme del mejor jazz de vanguardia.