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Acerca de
La música electrónica usa tecnología punta para hacernos mover el esqueleto, tratando siempre de adelantarse a su tiempo para satisfacer nuestra irrefrenable fascinación por lo futurista y por lo sintético, por lo que va más allá de los sonidos propios de la naturaleza. Los ritmos de la intelligent dance music (IDM), los plácidos paisajes sonoros del ambient, los infecciosos fraseos del synthpop y los híbridos más experimentales se entrecruzan y retroalimentan en un universo musical propio, expansivo e ilimitado, que cuando comenzó a gestarse en los años 40 y 50 se valía de complicados aparatos electrónicos que sólo unos pocos visionarios aprendieron a manejar. Sin embargo, a finales de los 60, los instrumentos se abarataron y simplificaron: cualquiera podía comprarlos y manejarlos. Comenzaba así una nueva era de la electrónica que seguiría innovando y sorprendiendo hasta terminar imponiendo su ley en la escena global. Durante los 70, la evolución de la música electrónica se aceleró y se popularizó entre el gran público gracias a paladines como Kraftwerk, que sentaron las bases del synthpop y el dance, o Brian Eno, que reinventó el concepto de música ambient y multiplicó sus posibilidades hasta el infinito. En los 80, la electrónica dejó una profunda huella en el mainstream y cambió las reglas del pop, se fundió con el rock, le dio alas al R&B, al disco y a otros estilos de la música de baile, y proporcionó el caldo de cultivo ideal para el nacimiento del Hip-Hop. Parecía que la electrónica ya había dado todo de sí, pero poco años después, una nueva ola de artistas innovadores nos trajo el techno y el house, y sacudió la escena con una gran explosión que algunos llamaron "segundo verano del amor", y otros, simplemente "la era rave". De allí surgieron nombres como Aphex Twin, The Orb o The Prodigy, nuevos ídolos que marcaron el camino para que, en el siglo XXI, ese espíritu de libertad creativa permitiera que artistas tan diferentes como Cut Copy o Ricardo Villalobos siguieran dando vida a la escena desde estilos, sonoridades e incluso géneros muy diferentes, pero siempre unidos a través de cables y circuitos.
