Duncan Mighty se revela en Legacy como un verdadero artista total. Y es que es él quien se encarga prácticamente de todo en este álbum donde destaca su labor como productor al vigorizar su moderno afro-pop con recursos como el autotune y unos ecos tropicales casi latinos. El resultado es un disco en el que el cantante resulta más conciso que en anteriores esfuerzos y en donde ofrece, además de fiesta, unos cuantos consejos transmitidos en letras trascendentes.