Cinderella, iconos del metal más radiofónico de finales de los 80, llegaron, desde Filadelfia, a convertirse en una de las bandas esenciales del hard rock de laca y mechas. Long Cold Winter ha quedado como su obra más emblemática, en la que consiguen guardar el equilibrio entre géneros tan definidos como el pop, el rock duro y el blues sin que la mezcla quede diluida. Suenan esencialmente a ellos mismos, pero más concisos, melódicos y épicos que nunca.