

Cuando Fall Out Boy grabó Take This to Your Grave, su debut de 2003, los miembros del grupo vivían al límite, dormían de prestado y tenían que pedir dinero al estudio para llevarse algo a la boca. En las dos décadas transcurridas desde entonces, el cuarteto que forman el cantante Patrick Stump, el bajista Pete Wentz, el guitarrista Joe Trohman y el baterista Andy Hurley se ha convertido en uno de los grandes nombres del rock. Y la manera en la que Take This to Your Grave trasciende la estética punk de tres acordes para desarrollar ideas complejas y ambiciosas, ilumina su camino a la cima. El álbum arranca con “Tell That Mick He Just Made My List of Things to Do Today”, que marca el tono de todo lo que viene a continuación. Los acordes de quinta de Trohman se entrelazan con la batería vertiginosa de Hurley. Sobre la furia sonora, las letras surrealistas y sarcásticas encuentran un vehículo ideal en la voz de Stump. La mayor virtud de Fall Out Boy siempre ha estado en la química que une a sus cuatro elementos, con su instinto punk chocando con un deseo voraz de conquistar el mundo. Por eso, sus canciones son capaces de alimentar el pogo del espacio comunitario del Fireside Bowl de Chicago y al mismo tiempo convertirse en cánticos en el estadio de béisbol de la ciudad. Fiel a su época, Take This to Your Grave amalgama diferentes visiones del rock en un momento en el que todavía se sentían los efectos de la explosión alternativa de los 90. Sus canciones combinan los riffs emo del Medio Oeste estadounidense, las armonías del power pop, los cánticos pandilleros del hardcore y ritmos de épica metálica con letras tan concisas como memorables. La rotunda producción del álbum pone el músculo necesario a temas como “Grenade Jumper” y el corrosivo “Calm Before the Storm”. Aunque la voz de Stump aún no había alcanzado la madurez que acercaría a la banda al soul en álbumes posteriores, momentos como el final de “Saturday” nos dieron los primeros ejemplos de su después célebre falsete. “I know I’m not your favorite record/But the songs you grow to like never stick at first” (Sé que no soy tu álbum favorito/Pero las canciones que aprendes a querer nunca te enganchan la primera vez), grita Stump en la taquicárdica “Dead On Arrival”. Sin embargo, la urgencia de Take This to Your Grave se traduce en eufóricos himnos punk pop de impacto instantáneo. Que “Grand Theft Autumn/Where Is Your Boy”, “Saturday” y otras canciones de superficie brillante y fondo atormentado sigan en su repertorio 20 años después nos recuerda que, ya en sus primeros años, la música de Fall Out Boy estaba hecha para perdurar.