

De todos los discos de ABBA, Super Trouper quizás sea el que ofrece los mayores contrastes. Seis años después de sus primeros éxitos, los suecos todavía eran capaces de facturar clásicos como el irresistible sencillo que da título al disco, pero por primera vez los medios tiempos reflexivos toman protagonismo. “The Winner Takes It All” es una balada de sombría elegancia y hasta la fabulosa “Lay All Your Love on Me” tiene un aire de anhelo desesperado.