Steve Reich: The String Quartets

Steve Reich: The String Quartets

Para Steve Reich, la música tiene tanto de intelectual como de emocional. “Es fuente de una fuerza tremendamente poderosa en la humanidad”, dice el pionero del minimalismo a Apple Music. Quien lo dude, no tiene más que escuchar sus cuartetos de cuerda. En Different Trains (1988) su característico pulso rítmico evoca mundos opuestos: el de su infancia estadounidense de los años 30 y primeros 40 y el de una Europa arrasada por la guerra. Las grabaciones de trenes, empleados ferroviarios y supervivientes del Holocausto forman parte de un tejido sonoro muy distinto al que Reich había imaginado con la voz de Béla Bartók, ese gigante de la música del siglo XX. “Hay grabaciones de Bartók hablando en inglés”, explica, “pero si hablamos de cuartetos, no tenemos un compositor mejor. No me apetecía sentir su mirada por encima del hombro. Ya tengo suficientes problemas de ego sin su ayuda”. Una de las grandes contribuciones de Reich es el uso de sonidos grabados, piedra angular del minimalismo. Su Triple Quartet (1998) se divide en tres cuartetos que pueden interpretarse con 12 músicos a la vez o con solo cuatro que tocan el primero sobre grabaciones del segundo y el tercero. En WTC 9/11, que únicamente se sintió capaz de terminar diez años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, recurre a las voces de quienes vivieron el horror para capturar la intensidad de los acontecimientos. Como con sus cuartetos anteriores, las ideas de WTC 9/11 llegaron a través de un “proceso orgánico”. “Cuando compones, estás a solas en una habitación, así que ¿para quién escribes? Si es música comercial, la cuestión es hacer que encaje en una sintonía o una película, pero si tienes un público, en realidad compones para ti mismo. Porque si tengo dudas y recelos, seguramente tú también los tendrás, y si me gusta, es probable que a ti te pase lo mismo”. Aquí, Reich nos lleva por sus tres cuartetos en las deslumbrantes nuevas versiones del Mivos Quartet. Different Trains “En los 80, con los nuevos teclados de samples, podías tocar cualquier grabación, por ejemplo, el ladrido de un perro o una melodía de Beethoven. La pregunta entonces era ¿qué quiero grabar y por qué? Recordaba los viajes que había hecho de pequeño entre la casa de mi madre en Los Ángeles y la de mi padre en Nueva York. Esto era en los años 30 y principios de los 40, viajaba con Virginia, mi institutriz, y fue una experiencia muy distinta a la que hubiera tenido en Europa. En aquella época, trabajar en el ferrocarril era una de las mejores formas de ganarse la vida para un hombre negro. Por eso hay distintas perspectivas en la obra: la voz de un empleado ferroviario jubilado, Virginia hablando de los viejos tiempos, los testimonios de supervivientes del Holocausto y los sonidos del tren. Todo conspira para crear una atmósfera personal e inspiradora”. Triple Quartet “Cuando estudiaba en Juilliard, escuché mucho Bartók, sobre todo el Cuarteto de cuerda n.º 4, que es lo que me animó a escribir este. Si te remontas a la idea básica de It’s Gonna Rain (la influyente pieza que Reich compuso en 1965 para cinta magnética), ya se escuchan dos voces idénticas enfrentadas entre sí. En el cuarteto, con dos violines, viola y violonchelo, quería cánones al unísono con sonidos similares pero diferentes a los del violín. También buscaba incluir más voces, por eso las multipliqué con cintas grabadas, algo que resultó muy liberador. La estructura en tres movimientos, rápido-lento-rápido, se remonta a Scarlatti y el barroco”. WTC 9/11 “Esta obra viene de la experiencia personal que tuve de los ataques del 11 de septiembre. Ese día estaba en Vermont con mi mujer, pero nuestro hijo, su mujer y su hijo estaban en mi apartamento de Nueva York, a cuatro manzanas del World Trade Center. Mi hijo me llamó para decirme que se había estrellado un avión. Encendimos la televisión y vimos el agujero enorme en la torre, con los presentadores sin saber qué decir. Pensé que, si las torres se caían, iban a hacer pedazos la manzana de apartamentos. Fue una experiencia muy intensa, como si hubiera estallado guerra en mi barrio de Manhattan. En el cuarteto se escuchan las voces de personas que estaban allí y lo vivieron todo. Una nueva técnica musical me permitió alargar el sonido sin cambiar la altura. Por ejemplo, la ‘n’ del presentador que dice ‘Boston’ enlaza con la sílaba de la siguiente voz y establece una conexión armónica”.