

Algo cambió cuando Miley Cyrus ganó sus primeros Grammys en 2024 con “Flowers”, el single de Endless Summer Vacation premiado como grabación del año y mejor interpretación solista de pop. “Creo que había una parte de mí que necesitaba levantar un trofeo, tener entre las manos por un momento algo que me hiciera sentir que de verdad he logrado algo”, explica a Zane Lowe de Apple Music la que fuera estrella infantil y hoy es un icono del pop a sus 32 años. “Al terminar cada trabajo, siempre he podido decirme a mí misma que ese era el álbum que me había propuesto hacer y con eso es suficiente. De alguna manera, no quería aceptar que lo demás me importaba”. Una vez alcanzado el reconocimiento que ansiaba desde la infancia, Cyrus dice que se sintió “libre para hacer el álbum con el que llevo soñando toda mi carrera adulta”. El título (Algo bonito) surgió de una sesión en el estudio con el productor Max Taylor-Sheppard y Maxx Morando, batería de Liily, además de novio y colaborador de Cyrus. “En cuanto Max tocó el primer acorde, dije: ‘Dime algo bonito esta noche’. Fue sencillísimo, pero no tengo ni idea de dónde salió. El acorde era tan bonito que solo podía decir algo bonito”. El tema que da nombre a su noveno álbum comienza con aires de soul a fuego lento antes de estallar en un apocalipsis de rock progresivo y distorsión. Ese contraste de sensualidad y caos se extiende a lo largo de Something Beautiful, cuyo melodrama inspirado en los 80 es tan audaz en lo musical como en lo temático. La engañosamente efervescente “End of the World”, por ejemplo, celebra la última fiesta antes de que el cielo caiga sobre nuestras cabezas. “Para mí, es música pop en su máxima expresión”, anuncia. Las creaciones manufacturadas de las discográficas dan mala fama al pop, que en realidad no tiene nada que ver con eso”. Cyrus piensa en David Bowie, Madonna o Elton John, innovadores del género que supieron evolucionar con los tiempos. El funk desatado de “Easy Lover” estaba destinado a uno de esos iconos. Cyrus la escribió en 2020, la época de Plastic Hearts, antes de retocarla para COWBOY CARTER. Cuando Beyoncé terminó decidiéndose por “II MOST WANTED”, Cyrus se quedó con la canción y reclutó a Brittany Howard de Alabama Shakes como guitarrista. La inimitable voz de Cyrus nunca ha sonado más cálida, aunque todo tiene un precio. Como explica a Apple Music, su ronquera se debe al edema de Reinke, una acumulación de fluidos en la capa exterior de las cuerdas vocales. “Tengo un pólipo enorme en las cuerdas vocales que es la razón de buena parte del tono y la textura que me hacen ser quien soy”, explica. “El problema es que es muy difícil cantar así, como correr una maratón con pesos en los tobillos”. Podría someterse a una operación para extirparlo, pero no está dispuesta a correr el riesgo. “Existe la posibilidad de que al despertarme de la anestesia mi voz ya no suene como siempre”. A lo largo de una carrera que ya abarca dos tercios de su vida, Cyrus se ha sentido a menudo perdida en el ruido de fondo. “El ruido blanco es básicamente cuando todo sucede al mismo tiempo y eso es lo que siento que han sido mis últimos 20 años de carrera”, dice. Sin embargo, durante la grabación de Something Beautiful comenzó a aceptar todo lo que había ocurrido hasta entonces. Su declaración de intenciones llega sobre el ritmo disco de “Reborn”: “If heaven exists/I’ve been there before/Kill my ego/Let’s be reborn” (Si existe el cielo/Ya he estado ahí antes/Mata mi ego/Renazcamos).