My 21st Century Blues

My 21st Century Blues

“Son las historias que quiero contar, en el orden y el paisaje sonoro en los que quiero contarlas”, dice RAYE a Apple Music sobre My 21st Century Blues, su primer álbum. La cantante y compositora del sur de Londres, Rachel Keen en el pasaporte, tuvo que esperar más de lo que imaginaba para conseguirlo. En junio de 2021, denunció en las redes sociales que no le habían “permitido” publicar su debut, a pesar de que había firmado un contrato por cuatro álbumes siete años antes, y que estaba harta de ser “ignorada”. Poco después, abandonó la discográfica y lanzó My 21st Century Blues como artista independiente. “Tuvo mucho de búsqueda espiritual, de terapia, reflexión y perdón”, explica sobre lo sucedido. “Quería volver a la música que me apasionaba”. Las canciones de las que habla son las que había escrito años antes, que, reimaginadas y actualizadas, forman la mitad del álbum. Buena parte de las demás son nuevas y las escribió en una cabaña de Utah, junto a su amigo y productor Mike Sabath, a partir de una lista de temas que quería explorar (reflejados en algunos de los momentos más intensos del álbum como “Body Dysmorphia” o “Environmental Anxiety”). Este trabajo puede hacerse difícil de escuchar. RAYE se muestra implacable a la hora de hablar de experiencias tan traumáticas como la violencia sexual, las adicciones, los trastornos alimenticios o la presión que ha soportado como mujer en la industria musical. Todo sobre un fondo musical en el que trip-hop, dance, dancehall, pop, góspel y blues comparten espacio. Haberlo terminado, explica, es “el mejor de los reconocimientos” y un logro de efectos balsámicos. “El álbum entero ha sido muy medicinal para mí”, explica. “Me emociona pensar en la artista en la que puedo convertirme ahora. Descubrir el potencial que hay en lo que digo y las historias que cuento me ha cambiado la perspectiva”. Aquí, RAYE nos lleva por su esperado debut canción a canción. Introduction. “Antes de que hubiera sintetizadores y electrónica, era todo una simple actuación. La estrella salía y cantaba con un vestido o un traje bonito. Quería que la gente se sintiera como en un club de blues o de jazz al escuchar su música, que escucharan las canciones y se embarcaran en un viaje”. Oscar Winning Tears. “Esta versión es muy diferente a la de la primera maqueta. Cuando me echaron droga en la copa (un hombre al que RAYE conocía y en quien confiaba), el tipo estaba llorando como un loco delante de mí, como si la víctima fuera él. Me di cuenta de que ahí había una canción larga. Fue liberador y, cuando la terminamos, supe que tenía que ser la primera. Creo que el concepto inicial y la historia posterior terminaron fundiéndose a la perfección en un tema que es como medicina para mí”. Hard Out Here. “Cuando una historia o una sensación me quema por dentro, tiene que salir a la fuerza. Lo que escuchas es pura rabia y puro dolor. Mi ingeniero se quedó alucinado con la parte sobre los ejecutivos y el privilegio blanco: ‘All the white men CEOs, fuck your privilege/Get your pink chubby hands off my mouth/Fuck you think this is?’ (Ejecutivos blancos, que le den a vuestro privilegio/Sacad vuestras regordetas y rosadas manos de mi boca/¿Qué mierda os creéis?), pero le dije que la dejara. Aquí me prometo a mí misma que me voy a levantar. Es difícil explicar con palabras la historia por la que he pasado, son muchas cosas y mucho tiempo. Hice un esfuerzo increíble por contenerme. Había algo muy oscuro en lo que tuve que escuchar y la manera en la que me manipularon emocionalmente. Cuando conseguí superarlo, tenía que recordarme que me iba a levantar de nuevo”. Black Mascara. “Después de todas las agresiones, me sentía espantosamente mal. Fue justo después de que saliera ‘BED’ (el éxito que grabó con Joel Corry y David Guetta en 2021) y tenía que vender la imagen de chica pop. Me habían dado luz verde para hacer un álbum antes de cambiar de opinión por última vez. Toqué unos acordes que sonaban muy vampíricos y medievales. Tenía la frase ‘Once you see my black mascara/Run from you’ (Cuando veas que mi rímel negro/Huye de ti) y estaba escribiendo la letra a partir de ahí. Al día siguiente, teníamos una sesión que cancelé porque no me sentía presente. No escuché la canción hasta tres semanas después de que me la mandaran. Le di al play y lo que escuché es lo que está ahora en el álbum. Después la puse en repeat”. Escapism. “Pienso que era una canción que necesitaba cuando estaba saliendo de los episodios más oscuros de mi vida. Me da esperanza. Mike me enseñó el beat en el coche y empecé a rapear en plan agresivo. Sabía exactamente qué historia quería contar. Cuando llegamos a Utah, fui al baño para rezar: ‘Dios mío, ayúdame a encontrar la mejor letra para la canción’. Cuando me puse delante del micrófono, todo salió muy deprisa, en una hora y media o así. Todavía estoy procesando el éxito de la canción, porque era lo último que me esperaba. Esto no es algo que haga para triunfar en el mainstream o llegar al número uno. No es lo que busco con estas canciones”. Mary Jane. “Soy una persona de todo o nada en todos los aspectos de mi vida. Por eso, hay sustancias que son peligrosas para mí, muy, muy peligrosas. La letra es oscura, pero habla de un lugar al que te pueden llevar las drogas. Es una canción de amor mezclada con la sensación ligeramente inquietante de la música. Quería que sonase incómoda”. The Thrill Is Gone. “La tenía desde hace años, pero al principio era completamente distinta. Siempre quise llevarla al pasado. La grabamos en cinta magnética en los Valentine Recording Studios de Los Ángeles, con moqueta en las paredes y esa atmósfera de cómo se hacía la música antes. Fue una experiencia maravillosa. La historia suena muy clásica, pero la imagen que tenía en la cabeza era una cosa rara, moderna y distorsionada. Me encanta por dónde la llevamos”. Ice Cream Man. “Es la canción más dura del álbum. Hay muchas capas sobre lo que pierdes, de lo que te afecta y lo que te hace cambiar con la violencia sexual. Te roba muchas cosas. Es como un campo de minas en el que te preguntas si fue tu culpa, si te pusiste a ti misma en la situación equivocada o si lo estás exagerando todo. Termina convirtiéndose en una cosa espantosa con la que tienes que lidiar el resto de tu vida, todo por la conducta estúpida y repugnante de otra persona. Como mínimo, me parece una declaración de lo que soy y de por qué no deberíamos permitir que estas cosas definan en quiénes nos convertimos. Es una canción para mí, pero también para cualquiera que necesite escucharla. Quería que sonara superíntima, con la parte tarareada del principio y la batería filtrada. Al final, hay un momento que captura la belleza de las lágrimas, de levantarte, salir de la habitación y seguir con tu vida”. Flip A Switch. “La hice con Stephen McGregor (el productor Di Genius), una leyenda del dancehall que ha producido un montón de canciones con las que crecí, y el sonido tiene su sello por todas partes. Estaba al principio de una relación y había decidido bajar la guardia. Me sentía segura y, de repente, ¡bum!. No habría pasado nada si no me hubiera dado tantas falsas esperanzas. Estaba furiosa y pensé ‘¿sabes qué? Ahora la canción va a hablar de ti, que salga todo el drama’. Fue muy empoderador. Podría haberle dicho lo que pensaba a la cara, pero lo puse en la canción y estuve escuchándola toda la semana”. Body Dysmorphia. “Llevaba tiempo dejándola a un lado y el último día en Utah sentí que tenía que hacerla. Quería que fuese extrañamente sexy. Por eso empezamos con esas cuerdas tan ásperas e incómodas. Después, entra una batería muy cadenciosa que, si no prestas atención a la letra, es perfecta para un baile lento. Es un monólogo interior. Las cosas de las que hablo pueden manifestarse de formas espantosas y llegar a controlarte por completo. La mitad de la fuerza que tiene la canción viene simplemente en decirlas en voz alta”. Environmental Anxiety. “Me dedico a la música, pero todos sabemos cómo está el mundo y vemos que las cosas no van como deberían. Lo que pasa es que la crisis climática está fuera de la esfera de control de la gente corriente. Son los gobiernos los que tienen que coger el toro por los cuernos de una vez y aprobar leyes que contribuyan a la solución. Que prohíban los cubiertos de plástico me parece estupendo, pero muchos políticos están haciendo un daño tremendo. Cuando pensé en componer una canción sobre el tema, quería reírme de ellos porque eso es lo que hacen con nosotros. Quería esa energía inquietante e infantil que te atrae, pero también una batería punk y extraña”. Five Star Hotels. (feat. Mahalia) “La tenía desde hacía mucho tiempo y siempre me había gustado. Es una manera de sentirse sexy. Se la mandamos a Mahalia y me quedé encantada con su estrofa. Somos dos chicas con sus sueños y llevamos trabajando duro desde que éramos muy jóvenes. Sentí que era la persona adecuada. Crear música que me haga sentir sexy ha sido algo empoderador”. Worth It. “Hacía tiempo que quería sacarla. Hay momentos en los que sientes que hay alguien para quien tienes que procurar que las cosas más chungas parezcan maravillosas. Pones en pausa todo lo que tienes que hacer para ti misma y te pones a trabajar en esto otro porque te hace sentir bien. Quería que estuviera hacia el final del álbum, como un abrazo cálido cuando dejas atrás toda la oscuridad de antes. La ironía que es que aparezca justo antes de ‘Buss It Down’, porque no funcionó ni de coña”. Buss It Down. “Es la yuxtaposición entre las emociones del góspel y las ganas de pasarlo bien. La elección de no tener pareja es empoderadora y esta me parece una canción para todas las chicas solteras. No pasa nada por celebrarlo. Puede ser algo bueno”. Fin. “Quería que el público aplaudiera al final de ‘Buss It Down.’ y esta es mi manera de dar las gracias. Es una despedida muy personal. Estoy orgullosísima del álbum y me siento afortunada de que haya gente que escuche este epílogo. Soy una persona que ha grabado unas cuantas historias y espera con ganas la próxima ocasión. Me ha llevado mucho tiempo, pero por fin estoy aquí y me emociona poder compartir la alegría del momento. Ya era hora”.