

Si Sorry, Estoy en Mi Darkera representa la etapa más lúgubre y melancólica en la temprana pero rica carrera de Easykid, entonces I’M PART representa lo opuesto en el espectro: un álbum que regala esperanza sobre la idea de encontrar un lugar en el mundo, de una forma u otra y más pronto que tarde. El nativo de Antofagasta creció como un outsider dentro de una incipiente escena chilena que, a día de hoy, permanece como una de las más intrigantes expresiones musicales de Latinoamérica frente al mundo. Una deconstrucción total de los patrones rítmicos donde Joaquín Andrés Palacios, nombre real de Easykid, consolidó su propio concepto, la darkera, que ha hecho evolucionar en su segundo disco hacia una estética que conserva su alma industrial, pero desde un aspecto más celebratorio. Es un festín sonoro que transita entre dimensiones distintas de la pista de baile, con el drum n’ bass y el breakbeat como fundamentos. Aquí el reggaetón de corte más melódico es el hilo conductor, especialmente siguiendo la estela procaz del neoperreo, otro gran movimiento chileno. El líder de El Culto pasa lista a través de estrellas invitadas como Taichu, AKRIILA, Nsqk o Face, donde él se adapta a su estilo y no a la inversa, movida que parece ser intencional para caminar hacia la luz de un concepto distinto que escape de su zona de confort. Irónicamente, es sólo así como llega a un espacio de calma, donde se quita los zapatos y sube los pies a la mesa, encontrando la paz de quien resuelve un conflicto interno. Ya no es un extraño que mira desde fuera, ahora ha reclamado su lugar como un pilar absoluto de una corriente artística. Pero más importante que eso, I’M PART consolida su reflexión de años: no se trata sólo de crear un refugio donde se resguarden las almas solitarias, se trata de sentirse a gusto con la idea de pertenecer. Este disco es parte de la selección editorial de lo mejor de 2025 en español.