

“Aunque Es de Noche”, un tango inspirado en el poema de San Juan de la Cruz, dio título en 1983 a una de las aventuras más audaces surgidas de la confluencia entre el nuevo y viejo flamenco que dominó la escena de los 80. Su protagonista, Enrique Morente, llevaba años explorando fronteras todavía ignotas, y aquí encontró acompañantes ideales en los guitarristas Enrique de Melchor y Paco Cortés. La unión entre el místico, que aparece en otros dos temas más, y el cantaor terminó cautivando a los puristas tanto como a los defensores de una renovación ya imparable. Morente, siempre un genio heterodoxo, habría de llegar aún más lejos, pero este fue el punto de partida.