

“He probado tantas cosas en mi vida como artista”, le cuenta HOYER a Apple Music. “Y he salido a defender canciones con las cuales no me sentía identificado y que no me dieron el resultado que se esperaba”. Aunque la agitada carrera del regiomontano (antes Alex Hoyer) se extienda a casi una década de ires y venires, para llegar a materializar su debut antes tuvo que encontrarse. HOYER, su primer álbum en forma, es un viaje de tres años que lo llevó a lo más profundo de su identidad para entender que, desde sus raíces mexicanas mezcladas con su herencia venezolana y otras influencias culturales, sólo tenía que mostrarse honesto. “He aprendido a abrazar todos estos mundos. Entender quién soy, por qué estoy haciendo música, qué tipo de música quiero hacer, qué es lo que me ha inspirado”. Esa encrucijada personal lo lleva a un tracklist igual de abstracto, donde los guiños al corrido o a la salsa se mezclan con el trap y el hip-hop, todo desde la sutileza melódica del R&B, el espacio que HOYER ha aprendido a habitar como su casa. La clave para hallar su sonido, sin embargo, no ha sido otra cosa que la confianza misma. “Hoy más que nada musicalmente, y en verdad en todas las áreas de mi vida, trato de confiar mucho en mi instinto y en ese primer momento, esa primera melodía que sale al escuchar un beat, o esa primera idea que tengo de una progresión”, cuenta. Con eso en mente, platicamos con él de algunos de los momentos destacados en su LP novel. FWY “Esta canción tiene un poco de influencia de Justin Timberlake y especialmente de FutureSex/LoveSounds. Me cambió la vida, me marcó durísimo ese disco que hizo con Timbaland. De morro, los drums de Timbaland me encantaban. Y bueno, Justin Timberlake con esa forma de cantar, con ese falsete, con su manera de entrar a las secciones de las canciones, cómo iba con las melodías. Era increíble. ‘FWY’ tiene esa especie de chanteo cantado, como en el segundo verso que es largo. Además, está inspirada en mi novia que, si analizas el álbum, te vas a encontrar con que la mayoría, si no es que todas las canciones, están dirigidas hacia la mujer. Es un proyecto romántico y de desamor en algunos tracks. Justo dentro de esa búsqueda también me di cuenta que tenía que conectar el material con algo real y con lo que estoy viviendo, entonces un día literalmente dije ‘quiero escribirle una canción a mi novia’. Y la escribí”. MIA “Es un poco lo mismo; nace de la inspiración de mi novia. De hecho, es la canción más viejita del disco. La escribí en ese momento en que iniciaba mi relación, en esa etapa de ligue. Cuando nos vimos, pasó algo, pero después no sabía si iba a pasar algo más e íbamos a seguir adelante o si solamente fue eso. De ahí surge esa rola”. Fin“Es de mis favoritas del álbum. De hecho, se me perdió la sesión; no sé en dónde la dejé. Luego tuve estas ganas de volver a hacerla completamente, pero dije ‘no, creo que lo cool es ya como quedó’. Por eso, en el disco se llama ‘Fin (Demo)’, porque es el demo. Un día se me ocurrió meterle un pitch y hacerla más rápida para que sirviera también como un interludio. Así es como yo la vi y me encantó. Lo que quería era salvar esta canción y no perderla, aunque tampoco intenté rehacerla para no perder esa magia. Sí, probé, pero me di cuenta de que no funcionaba. Cuando le di play dije ‘no, regresamos, se queda esa’. Mandé a masterizar el demo. De esto hablaba con un amigo que es productor y decíamos ‘tenemos que a veces dejar de hacer nuestro trabajo tanto para la industria’. A veces uno se clava, pero la gente no sabe si le bajaste una frecuencia o si le moviste algo realmente”. Vicio “Tenía ganas de hacer algo con una salsa. Buscar algún elemento de uno de mis grupos favoritos, que se llama Guaco. Lo conozco por mi papá, que es de la generación en la que Guaco se hizo popular. Yo escucho su música todo el tiempo; nunca sale de mi playlist. Puedo estar escuchando otras cosas, pero siempre regreso a escuchar Archipiélago y Cómo Era y Cómo Es, que es mi disco favorito; me marcó la vida. ‘Vicio’ está muy inspirada en eso; al final quería meter elementos de la salsa, pero grabándolos con una guitarra eléctrica, que es muy de Guaco. Me grabó los pianos un gran músico venezolano, Isaac [Cairiasco]. Había grabado ya un pianito medio jazzero y le pedí que se tirara ahí su flow y lo hizo. Siento que logré meterlo muy bien en el proyecto. Por más que sea algo diferente a todo lo demás que se escucha en el álbum, sonoramente sí le da continuidad”. MUERO X TI “Venía escuchando mucho, mucho dancehall. Aunque también llevo un rato escuchando a Drake; diría que en los últimos nueve años es uno de los artistas que más he oído. Siento que esta rola me lleva a esos vibes que ha experimentado Drake en las canciones y discos que más me han gustado. Igual ha estado en esos mundos y al final para mí era momento de explorar estas rolas y decir ‘ok, ¿cómo haría yo una así? ¿Qué me gusta? ¿Qué cambiaría? ¿De qué manera lo diría?’. Eso es ‘MUERO X TI’, mi forma de entender eso. Al final, si yo pongo ahorita mi playlist y mis canciones, se nota que todo es muy variado. Danna siempre se ríe de mí. Pongo mi celular en una fiesta y no tiene sentido. Podemos estar escuchando AC/DC y después viene un mariachi y le sigue una ópera. Le doy like a todo lo que me gusta, que me hace sentir algo. Y así es mi playlist: temas que guardo porque yo amo la música. No dejo de cantar todo el día, no dejo de estar pensando en melodías”.