

Una de las figuras más trágicas y fascinantes de la música europea del siglo XX, la compositora croata Dora Pejačević vivió sólo 37 años, pero dejó un legado maravilloso que merece ser redescubierto. Integrante de una familia aristocrática, nació en 1885 y compuso sus primeras obras de música de cámara durante la adolescencia. Su trabajo como enfermera durante la Primera Guerra Mundial la marcó profundamente, agregándole a sus composiciones un clima crepuscular de tristeza y existencialismo. Compuso una sinfonía y un concierto para piano, además de un amplio repertorio de piezas para piano que se destacan por sus tintes impresionistas y sensibilidad posromántica. Esta playlist reúne algunos de sus mejores momentos.