Cargar flechas y dispararlas a toda velocidad es crucial, pero tener buena puntería no bastará para sobrevivir a los centenares de monstruos que acechan en las mazmorras de Archero. Estos cinco consejos te salvarán el pellejo en los momentos más peliagudos.

1. El arte de esquivar
Esquivar los disparos enemigos es igual de importante que acertar con los tuyos. Mantente en marcha, presta atención a los patrones de movimiento de tu rival y no te atolondres. Aquí no hay límites de tiempo, así que estudia a tu oponente con atención antes de lanzarte al ataque.
2. Concéntrate en los disparos adicionales
Al principio de cada ronda se te concede una de las tres habilidades especiales del juego y, cada vez que subes de nivel, se te otorga una nueva. Intenta acumular destrezas potentes como Muro rebotante, Flecha frontal o Disparo perforador. ¡La mejor defensa es un buen ataque!
3. Mejora tu equipamiento
¿Te está costando atravesar las primeras estancias de una zona nueva? Necesitas protegerte mejor. Utiliza las monedas y los pergaminos para subir el nivel de tu equipamiento mejorando tus estadísticas y ciertas habilidades.

4. Escoge bien tus habilidades
Evalúa bien los beneficios de tu combinación de habilidades. Sed de sangre, por ejemplo, te permite elevar tu nivel de salud con cada enemigo que abates, lo cual te libra de tener que recurrir a remedios curativos.
5. Sé fiel a tu héroe
Atreus, el héroe con el que empiezas el juego, es fuerte y poderoso, pero, a medida que avances, tendrás acceso a nuevos y valientes personajes, como Urasil o Phoren. Todos tienen sus propias habilidades mejorables, así que concéntrate en un solo guerrero para llevarlo a su máximo potencial antes de cambiar a otro nuevo.