Un cuñado terrible, una serie de caóticos intentos de homicidio y cinco hermanas dispuestas a hacerlo todo con tal de protegerse mutuamente. Al final de la primera temporada de la serie Apple Original Malas hermanas, las Garvey suspiraron de alivio cuando sus secretos más oscuros finalmente quedaron encubiertos. Sin embargo, están por descubrir que aún quedan asuntos pendientes.
En pocas palabras: la segunda temporada ocurre dos años después de la tan deseada muerte de John Paul. Por fin llegaron tiempos mejores y las hermanas Garvey se preparan para celebrar una boda. Esta alegría no durará mucho, pues un impactante descubrimiento pondrá su mundo de cabeza… una vez más.
No olvides que: algunos rostros nuevos se integran al elenco. Fiona Shaw interpreta a una vecina entrometida que se deleita intentando desentrañar los secretos de las hermanas. Por su parte, la actriz Thaddea Graham encarna a una joven detective sumamente apegada a las reglas, mientras que Barry Ward interpreta a su insensible supervisor.
Cuándo se lleva a cabo: cada miércoles llegan nuevos episodios de la segunda temporada a Apple TV+.
Platicamos con Sharon Horgan, cocreadora de la serie y quien también interpreta a Eva, la hermana mayor. Ella nos explica cómo surgió esta segunda temporada y habla sobre el magnetismo de las Garvey.
La primera temporada de Malas hermanas nos ofreció una experiencia muy satisfactoria y completa en muchos aspectos. ¿Por qué lanzar una segunda?
Nos pareció extraño no imaginar qué pasaría si hiciéramos una temporada dos. En lo personal, las consecuencias ocupaban un lugar central. La vida no sigue su curso normal. Uno no se recupera así como así.
El reto fue encontrar una historia suficientemente cautivadora que reacomodara los eventos anteriores. Además de sus personajes, el acierto de Malas hermanas es el suspenso constante y las jugarretas de alto calibre. Para mí, el desafío consistió en lograr que la serie mantuviera su sello, pero con un toque innovador.
La primera temporada se enfocó en explicar cómo sucedieron los hechos; la segunda, en cambio, busca que el público descubra quién está detrás de todo.

John Paul a todas luces es un monstruo, incluso antes de saber todo lo que hizo. ¿Cómo sustituir a un antagonista como él en la segunda temporada?
Algo fascinante de John Paul es que no sólo es un monstruo, ¡sino también un idiota! Se trata de un personaje complejo que es más que un villano. Para compensar su ausencia, le dimos una complejidad interesante al nuevo elenco. Aunque, claro, su fantasma sigue presente. Cada decisión que las hermanas tomaron en el pasado las acecha en esta segunda temporada.
Como guionista, ¿es difícil lograr que tus protagonistas actúen de formas intrínsecamente reprochables y, a la vez, mantener al público de su lado?
Para nada fue un problema, pues la gran mayoría de las personas tiene a un John Paul en sus vidas. Cumplir el deseo de matar a alguien así produjo un sentimiento intenso. Mi prioridad era que esto fuera verosímil y que las protagonistas representaran a mujeres con las que podemos identificarnos; mujeres que hicieron algo terrible, pero sin sentir que realmente tenían otra opción.

Forty Foot, en Dublín, es un punto de encuentro fundamental para las hermanas, donde se reúnen para nadar. ¿Puedes contarnos algo al respecto?
Antes de que se aprobara la serie, visité Forty Foot y me pareció un lugar increíblemente especial. Había grupos de mujeres nadando y conversando en el agua helada, y pensé: ‘¡Este es el lugar perfecto para planear un asesinato!’. Me encantó porque no existe ningún lugar parecido en el mundo, y la sensación que genera es única. Es como si estuviéramos presentando a la audiencia internacional un lugar profundamente irlandés y sumamente venerado.