HACIENDO LA DIFERENCIA

Educación neurodiversa

Lingokids apoya a quienes viven con autismo.

El autismo afecta a todas las edades y, aunque el razonamiento neurodivergente puede aportar ventajas al trabajo colectivo, como el reconocimiento de patrones, la estimulación de la creatividad, la perseverancia, la empatía o el pensamiento lateral, esta condición también supone afrontar importantes retos cotidianos. La buena noticia es que nadie tiene por qué lidiar con ello a solas.

Reforzada con contenidos elaborados por un grupo de profesionales que incluye a especialistas en neurodiversidad del neoyorquino Child Mind Institute, Lingokids se sirve de una mayor comprensión del espectro autista para reforzar la educación de quienes viven con esta condición desde la infancia.

Con Lingokids se puede practicar la lectura mientras se aprende acerca de actividades y hábitos cotidianos.

Con más de 1600 actividades lúdicas para estudiantes de 2 a 8 años y herramientas adaptadas a diversos tipos de neurodiversidad, incluidas la dislexia y el TDAH, Lingokids ayuda a desarrollar la capacidad de comunicación y a dar sentido al mundo neuronormativo en el que vivimos.

La sección para menores neurodivergentes ofrece actividades que abordan los problemas de aprendizaje desarrollando las habilidades necesarias para progresar en la escuela. Un buen ejemplo serían las actividades para autistas, que se centran en las habilidades sociales y en el reconocimiento de emociones, y las destinadas a personas con TDAH, que estimulan la concentración y la atención incorporando movimiento y vídeos dinámicos.


Adaptación al entorno escolar

Lingokids ayuda a que los menores autistas desarrollen la confianza y se conviertan en adultos resilientes capaces de enfrentarse a un mundo en constante cambio. Sus actividades de aprendizaje abarcan disciplinas como la lectura, el diseño, la construcción, las matemáticas o la atención plena, que la app combina con contenidos diseñados para desarrollar habilidades sociales y emocionales.

Rhona Anne Dick, responsable de educación y desarrollo infantil de Lingokids, explica que volver al colegio después de vacaciones provoca cierta ansiedad infantil que debemos ayudar a aliviar: “Las vacaciones son perfectas para que las y los peques se relajen y dediquen tiempo a sus aficiones. Pero para que vuelvan al cole con confianza debemos ocuparnos de que retomen sus rutinas paulatinamente. En el caso de menores neurodivergentes, conseguirlo puede resultar especialmente complicado”.

Para atajar ese reto, el equipo de Lingokids ha creado una actividad que, usando la canción “Let’s Get Ready to Go to School” (preparémonos para ir al colegio), fomenta la familiarización con rutinas matutinas que pueden no salir según lo planeado, y promueve la flexibilidad y la resiliencia como el mejor antídoto frente a situaciones adversas.